Ponencia para el acto «Militares demócratas españoles contra la dictadura franquista ¿50 años de libertad o de impunidad? » de Manuel Pardo de Donlebún
1.- Nuestra participación en este acto.
2.- Orígenes, historia y objetivos de la AMMD.
3.- Lo que hemos hecho hasta ahora.
4.- Nuestras demandas concretas.
5.- Tributo a los combatientes republicanos y antifascistas.
1.- Nuestra participación en este acto:
Uno de los sectores que se han venido señalando como agentes de la transición a la democracia ha sido el de los militares que se organizaron para luchar por un cambio de orientación en las FAS, desde dentro de lo que entonces se consideraba como la columna vertebral del antiguo régimen.
Se ha destacado siempre el papel de la Unión Militar Democrática (UMD) como facilitador de un cambio en la mentalidad de los militares y en la orientación de nuevas políticas militares que alejaran los impulsos involucionistas que jalonaron la llamada transición. A pesar de todas las limitaciones inherentes a una “transición” otorgada desde los sectores franquistas, la aparición en escena de la UMD supuso un serio aldabonazo a la atención de la jerarquía militar e introdujo en ella serias dudas sobre su capacidad de derribar el proceso en marcha a través de amenazas e intentos de golpe de estado.
La vida activa de la UMD se limitó a los primeros años de la transición, aunque algunos de sus miembros siguieron activos, vigilando los movimientos de las tramas golpistas y reivindicando el derecho al reingreso en las Fuerzas Armadas de sus principales protagonistas, del que habían sido privados en la Ley de Amnistía.
Tras su autodisolución, fueron cayendo en el olvido muchos de sus planteamientos originales (ley de amnistía completa, ruptura democrática y apertura de un proceso constituyente, no a las alianzas militares…), que fueron discreta y eficazmente enterrados por las fuerzas políticas que colaboraron con los poderes franquistas en favor de la aceptación de una nueva restauración borbónica.
Sin pretender entrar a valorar las posibilidades reales entonces existentes para un genuino ejercicio de soberanía popular no condicionada por elementos involucionistas, hoy, desde el programa «España en libertad. 50 años«, se nos vende el discurso de que no sólo se hizo lo que era meramente posible, sino de que el proceso de la transición nos ha conducido al mejor de los mundos posibles, con una “democracia plena” y disfrute de los derechos sociales, la libertad y la justicia. Todo ello, insistiendo machaconamente en el carácter democrático de las Fuerzas Armadas y de sus componentes, lo que viene siendo desmentido con recurrentes expresiones públicas de intimidación o amenazas, que denotan una notable pervivencia de la mentalidad franquista, mientras posiciones democráticas en su seno son señaladas y reprimidas como nocivas para la necesaria cohesión y unidad.
Resulta penosa la manera en que se intenta mostrar el papel de los militares en la transición y, en particular, el de la UMD. A este movimiento, extremadamente plural en su composición, que se inspiraba en el Movimiento de las Fuerzas Armadas portuguesas, protagonistas de la Revolución de los Claveles y que apareció como una genuina expresión de voluntad democrática de militares por una plena soberanía popular, han terminado por convertirlo en un instrumento de legitimación, desde el ámbito de lo militar, de la transición tal como se desarrolló.
En aquella época hubo también otras agrupaciones de militares, apenas mencionadas en la esfera pública, pero que tuvieron su trascendencia en la percepción, por parte de la jerarquía militar, de posibles fracturas en la unidad de las FAS y de la Guardia Civil y que contribuyeron a frenar los impulsos golpistas en su seno: la Unión Democrática de Soldados, la Asamblea Democrática de Soldados de Madrid, la Federación de Uniones de Soldados y Marineros Demócratas, los militantes del PTE que aceptaron enrolarse para poder incidir desde dentro de los cuarteles, organizándose como células de resistencia; y quizás otras que no conocemos. También, de la Unión Sindical de Guardias Civiles, embrión de lo que sería el clandestino Sindicato Unificado de la Guardia Civil. Todos ellos, silenciados e ignorados en los fastos del programa «España en libertad. 50 años».
A todos estos esfuerzos por democratizar las fuerzas armadas en las etapas tempranas de la transición, hay que añadir los de aquellos de sus componentes que se atrevieron a desafiar abiertamente la mentalidad reaccionaria, oscurantista y filofascista de buena parte de su jerarquía, que ha permanecido fiel a los valores y patrones de conducta franquistas hasta nuestros días.
Transcurridos ya 50 años desde la muerte del dictador, desde la Asociación por la Memoria Militar Democrática (AMMD) hemos considerado que ya era tiempo de revisar el papel singular que han tenido los militares como protagonistas con cierto peso en la transformación de la sociedad desde la Dictadura a la actualidad, incluyendo su correlato en la organización, usos y costumbres de esta institución.
Para ello hemos reunido a algunos de los que han tenido un papel más relevante en estos esfuerzos, con el objetivo de dar testimonio de su protagonismo, de explicar cuáles fueron su planteamientos iniciales y qué es lo que ha quedado en el tintero a lo largo de todo el proceso hasta hoy.
Esta es la razón de que hayamos organizado esta jornada de reflexión y debate, bajo el título «Militares demócratas contra la dictadura franquista ¿50 años de libertad o de impunidad?», y desde la que deseamos cuestionar, también desde el punto de vista de los militares, de qué libertad hablamos cuando un manto de impunidad, que se extiende ya por 50 años, cubre a los responsables de un régimen militar que acabó con el único sistema genuinamente democrático del que ha gozado nuestro país y cuyos crímenes fueron pudorosamente condonados por una restauración monárquica disfrazada de democracia parlamentaria, pero sin participación real del pueblo español.
Consideramos que es una iniciativa necesaria como contrapunto al revisionismo histórico y el discurso triunfalista del partido en el gobierno. Queremos reflexionar, con 50 años de perspectiva histórica, sobre hasta qué punto aquellas organizaciones de militares y guardias civiles, que tanto arriesgaron en aquella circunstancia histórica, estaban en verdadera conexión con los genuinos anhelos de libertad y democracia del pueblo español; hasta dónde éstos fueron traicionados por los embates de una emergente clase política interesada en acomodarse a las estructuras del poder realmente existentes; y si hicieron todo lo que podía hacerse entonces, en especial, en la contención de los impulsos involucionistas y golpistas en las FAS, que era probablemente la tarea más importante que se esperaba de ellas.
Pero también, en qué fallaron estas organizaciones, qué hicieron mal, por qué renunciaron tan pronto a la legitimidad soberana de la República y a la memoria de sus caídos y acabaron aceptando aberraciones como la Ley de Amnistía, una ley de punto final para los crímenes del franquismo que se volvería contra ellos; la alianza aherrojada con una iglesia católica exclusivista; la renuncia a la soberanía nacional y el sometimiento a la estrategia de dominación imperial de los EEUU, y la abierta tolerancia con la actitud antidemocrática de muchos de los cuadros militares.
Y en consecuencia, cuáles son las rémoras que, 50 años después de la muerte del dictador, perviven en nuestras fuerzas armadas, adheridas a la mentalidad de muchos de sus cuadros y a sus maneras de proceder, que han logrado que la mera expresión de talante democrático o de denuncia de corrupción en su seno sean castigadas y perseguidas, en lugar de reconocerlas como dignos ejercicios de libertad de expresión y de compromiso ciudadano.
Me toca a mi iniciar esta jornada con una presentación de la Asociación que me cabe el honor de presidir. Empezaré con algo de historia y los objetivos de la AMMD, para continuar con algunas de las actividades desarrolladas por ella. Seguiré con las demandas que planteamos, para terminar con la expresión de nuestro compromiso de lucha por la Memoria Democrática de los militares.
2.- Orígenes, historia y objetivos de la AMMD:
Julio de 2018: se publica “Declaración de respeto y desagravio al general Francisco Franco Bahamonde, soldado de España”. Primer Gobierno de Pedro Sánchez: se anuncia la intención de sacar a Franco del Valle de Cuelgamuros. Firmaron hasta 1.000 militares, muchos de ellos de alta graduación y con recientes responsabilidades militares.
El 22 de agosto de 2018 se publica Manifiesto Contra el Franquismo en las FAS: medio centenar de militares, de todos los empleos y situaciones, firman condenando la intromisión de los militares franquistas, tratando de alterar las decisiones soberanas. Algunos de ellos, en activo, serían investigados y sometidos a procedimientos disciplinarios. Uno de ellos, el Cabo Marcos Santos Soto, sería sancionado con una falta muy grave y la expulsión del Ejército (En 2024, el Tribunal Supremo cancelaría la falta disciplinaria, aunque por razón de edad, el Cabo Santos no podría reintegrarse al servicio activo).
Para dar continuidad al trabajo iniciado de expulsión del franquismo de las FAS, algunos de los firmantes acordamos trabajar en ciertos ámbitos, para lo que constituimos la Asociación, que quedó inscrita en el RN de Asociaciones el 21 de octubre de 2019, no sin antes haber tenido que resolver algunas objeciones del Ministerio de Defensa.
Las acciones que emprendimos (además del apoyo a los represaliados) se centraban en cartas a distintas autoridades con reclamaciones diversas, artículos de opinión y algunas declaraciones públicas y cartas abiertas, con propuestas sobre simbología franquista en instalaciones militares y denuncias públicas de actuaciones antidemocráticas de militares.
La irrupción de la pandemia de la COVID supuso un severo parón de nuestras actividades. En noviembre de 2021 se celebra una Asamblea y se retoma la actividad.
Tras la aprobación de la Ley de Memoria Democrática en octubre de 2022, desde la AMMD iniciamos una serie de acciones para reclamar su cumplimiento en el ámbito de las FAS. Nos dirigimos reiteradamente al MINISDEF y a la SE de Memoria Democrática para algunas actuaciones concretas y solicitamos una entrevista con la Ministra para que nos permitieran acceder al inventario de intervenciones por parte del Ministerio en cumplimiento de la Ley.
En líneas generales, dos son los grandes objetivos de la Asociación:
1. Honrar la memoria y recuperar la dignidad de los militares, guardias civiles y demás combatientes que fueron leales a su juramento de fidelidad a la Segunda República y que se mantuvieron firmes en la lucha contra el golpe de estado y las fuerzas rebeldes durante la guerra .
2. Combatir la pervivencia de la mentalidad franquista y sus manifestaciones entre las filas de los profesionales de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil.
Entre los fines de la Asociación, se encuentran:
• Denunciar la ilegítima y criminal suplantación del orden constitucional de la II República; la responsabilidad de militares y guardias civiles en la comisión de crímenes de guerra durante la guerra civil y en los actos de violenta represión contra la población civil que le siguieron.
• Impulsar el estudio, la difusión de conocimientos y medidas de reparación para las víctimas militares de la Guerra Civil y honrar a todos los militares que fueron represaliados por ser leales a la II República.
• Colaborar a abrir los archivos militares a toda la ciudadanía y eliminar cualquier clasificación de seguridad que impida su acceso.
• Poner en evidencia la persistencia de la mentalidad franquista entre los mandos de las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil y promover medidas para conseguir una efectiva erradicación en las Fuerzas Armadas de la iconografía franquista y de las conductas autoritarias residuales heredadas del régimen dictatorial del general Franco.
• Callejero franquista del Arsenal de Ferrol: conseguido a medias por la vía de escribir a los mandos de la Armada. Finalmente, los nombres franquistas de las calles del Arsenal fueron sustituidas por referencias históricas como Álvaro de Bazán o Méndez Núñez, en lugar de defensores de la República.
• Denuncia de elementos franquistas en el Museo del Aire, en donde perviven elementos tales como lápidas dedicadas a aviadores de la Legión Cóndor y un monumento recordando el nombramiento de Franco como Jefe del Estado y Generalísimo de los ejércitos.
• Pedir nuestra participación en el Comité de Seguimiento de la LMD del Ministerio de Defensa y acceso al inventario de elementos a eliminar. Ignoramos cuál fue el final de ambas cuestiones sin que nos hayan dado oportunidad alguna de colaboración
• Propuesta al Ministerio de Defensa sobre actuaciones en cumplimiento de la LMD en su ámbito.
• Propuesta para retirar todas las medallas y condecoraciones militares al general Franco.
• Participación en los Encuentros Estatales de Colectivos de Memoria Democrática y de Víctimas del franquismo y de la Transición.
• Participación en los homenajes al Comandante de Infantería de Marina Manuel de Sancha y al Comandante de Infantería Pablo Ferrer Madariaga, fusilados por los rebeldes en 1936 y para quienes pedimos al Ministerio de Defensa que se les rindieran honores militares de ordenanza como caídos en acto de servicio
• Propuesta al Ministerio de Defensa de honores militares al capitán del Ejército Popular Republicano y guerrillero antifranquista Laudelino Fernández León, caído en una emboscada de la Guardia Civil en febrero de 1939
• Participación en el XIX Homenaje a las Víctimas del Genocidio de la Desbandá y la Represión franquista del Foro por la Memoria de la Axarquía
• Acto de presentación de la Asociación en el Ateneo de Madrid, en junio de 2024.
• Acto «Militares demócratas contra la dictadura de Franco ¿50 años de libertad o de impunidad?», en Madrid, en junio de 2025.
• Entrevista con el SE de memoria Democrática sobre las dificultades para hacer efectiva la LMD en el ámbito de las FAS.
Pero podemos decir que nuestro máximo empeño ha sido el sacar a los almirantes franquistas que estaban enterrados en el Panteón de Marinos Ilustres. Por su especial simbolismo, al tratarse de un recinto militar en el que reposaban con todos los honores tres almirantes que habían participado directamente en el golpe de estado y en presuntos crímenes de guerra. Por primera vez, el gobierno de la nación se vería ante la tesitura de tener que adoptar medidas en instalaciones militares, en cumplimiento de su propia ley y contra la más que previsible resistencia de buena parte de la jerarquía militar.
El PMI fue construido a mediados del siglo XVIII dentro de lo que era el Colegio Naval y pretendía servir de referente de modelos de vida a los alumnos que aquí cursaban sus estudios para ser oficiales de la Armada, dando cobijo a los restos mortales de aquellos que llevados por su alto concepto del honor o movidos por su abnegado sentido del deber, alcanzaron el reconocimiento y la gloria, ya fuera dando ejemplo de bizarría en el campo de batalla, cultivando las letras o desarrollando las ciencias.
Resulta una absoluta incongruencia la presencia de los restos de tres almirantes que fueron protagonistas de la rebelión militar contra la 2ª República, además de responsables de lo que hoy sería sin duda calificado como crímenes de guerra.
Se trata de los hermanos Francisco y Salvador Moreno Fernández y de Juan Cervera Valderrama, cuyos restos fueron depositados en el Panteón de Marinos Ilustres durante el periodo de la dictadura.
Existen abundantes pruebas objetivas y documentales de que estos tres almirantes formaron parte de la cúpula militar del general Francisco Franco y de haber sido notables y directos impulsores y ejecutores del rebelión militar contra el Gobierno de la II República llevado a cabo en julio de 1936. Con sus actos de entonces, pusieron a disposición de los rebeldes las Bases y Arsenales Navales de Cádiz y Ferrol, junto con todos los buques de guerra que en esos momentos se encontraban allí atracados o fondeados.
Después de tomadas estas posiciones, organizaron una inaudita represión, no solo entre los militares de esas zonas, sino también entre la población civil.
Los tres marinos conformaban la máxima autoridad naval de las fuerzas sublevadas durante la guerra española, a saber: Jefe del Estado Mayor de la Armada, Jefe de la Flota y 2º Jefe del Estado Mayor de la Armada, por tanto, responsables máximos de todos los crímenes de guerra cometidos por la Marina sublevada durante la guerra, entre ellos, el bombardeo contra la Desbandá.
El artículo 35 de la Ley 20/22 de Memoria Democrática dice que las administraciones públicas tienen que retirar de los espacios públicos los elementos contrarios a la memoria democrática que hagan exaltación de la sublevación militar y de la Dictadura.
A tal fin, la Asociación por la Memoria Militar Democrática se ha dirigido en reiteradas ocasiones al Ministerio de Defensa, como titular del dominio en el que se encuentran estos restos, para que proceda a su retirada.
La petición solo ha merecido un desdeñoso silencio administrativo, razón por la cuál el 13 de junio de 2023 planteamos ante la Audiencia Nacional un Recurso Contencioso Administrativo contra la inacción del Ministerio, para que sea la justicia la que obligue a la Administración a adoptar las medidas pertinentes para el cumplimiento de la Ley, una Ley precisamente promovida por el partido hoy en el gobierno.
El proceso judicial ha seguido un tortuoso y kafkiano camino por la administración de justicia, en busca de quien quiera hacerse cargo del asunto: de una sala a otra de la Audiencia nacional, de ésta al Tribunal Superior de Justicia de Madrid y regreso a la Audiencia Nacional; y de ésta, al Tribunal Supremo en una cuestión de competencia. Todo parece indicar que no hay una instancia judicial con voluntad de resolver sobre el asunto: una patata caliente que rueda de un juzgado a otro para que sus titulares no resulten quemados en un asunto que les resulta especialmente incómodo, visto el cariz ideológico mostrado por los jueces de este país.
Hay que señalar que, en el interín, los restos del almirante Salvador Moreno fueron ya extraídos del Panteón por expresa voluntad de sus familiares, en un acto solemne en la Escuela de Suboficiales de la Armada, celebrado en un sábado de agosto y sin publicidad.
Y también, que en entrevista con el SEMD, se nos aseguró que, sea cual sea la sentencia, la hará ejecutar sin demora.
4.- Nuestras demandas concretas.
Tenemos una serie de demandas ya anticipadas en varias ocasiones como propuestas para ejecutar por el Ministerio de Defensa, a la espera de que nos quieran atender. Las más señaladas:
1. Acceso al inventario de actuaciones a efectuar en el ámbito del Ministerio de Defensa
2. Retirada de vestigios franquistas en espacios militares públicos
3. Simplificación del acceso por investigadores a los archivos militares y digitalización de sus depósitos
4. Renombrar unidades e instalaciones militares
5. Declaración de Lugares de Memoria, de aquellos parajes o edificios conocidos por las ejecuciones que se cometieron en represalia por la resistencia de militares leales a la República.
6. Retirada de todas las medallas y distinciones militares a Franco y a todos los militares que participaron activamente en la rebelión militar de 1936
7. Retirada o resignificación de todos los vestigios franquistas existentes en los museos militares
8. Restauración del honor y dignidad de los militares leales a la República: ascenso honorífico, a título póstumo, funerales con honores militares, etc., de todos aquellos que fueron asesinados por las fuerzas rebeldes
9. Reconocimiento de las fuerzas encuadradas en el Ejército Popular Republicano como referente histórico y antecedente de las actuales Fuerzas Armadas Españolas
10. Reconocimiento de los miembros de la Guerrilla Antifranquista como “excombatientes” en el esquema de Veteranos de las FAS
11. Reconocimiento de los combatientes republicanos en el maquis, los ejércitos aliados o deportados a los campos de exterminio nazis
12. Inclusión del estudio de las fuerzas armadas republicanas y de la guerrilla antifranquista en los planes de estudio de las Academias y escuelas de las FAS y la GC
13. Ingreso de España como miembro en el comité administrador del Memorial del Campo de exterminio de Mauthausen y otros en los que republicanos españoles estuvieron internados, tomando parte en todas las actividades y actos que se convoquen con una representación militar de alto nivel.
5.- Tributo a los combatientes republicanos y antifascistas.
Para concluir mi intervención, quisiera dejar constancia del sentimiento del más profundo respeto y admiración por todos los militares y guardias civiles profesionales que, manteniendo su lealtad y juramento de fidelidad a la Segunda República, se enfrentaron a las fuerzas rebeldes durante el golpe de estado, la guerra civil y la dictadura, pagando por ello un alto precio, en muchos casos con su vida.
Idénticos sentimientos, extensivos a todos los milicianos que valerosamente y sin apenas medios e instrucción, se volcaron en la defensa de la República desde el mismo momento del golpe de Franco.
A todos los componentes del Ejército Popular Republicano, constituido a toda prisa por el gobierno de la República, integrando en él a los milicianos para poder organizar una fuerza capaz de enfrentarse al ejército africanista y los cuerpos expedicionarios nazis y fascistas con amplia experiencia de combate.
A todos los brigadistas internacionales que, desechando ambiciones personales, abandonaron por millares sus lugares de origen, ofreciéndose generosamente para enfrentarse, al grito de «no pasarán», al monstruo fascista que habría de provocar la inminente segunda guerra mundial.
A todos los combatientes de cualquier origen o condición que, negándose a aceptar la rendición al fascismo, persistieron durante años en la lucha contra el nuevo régimen como guerrilla antifranquista, en una vida de sufrimientos indescriptibles y a quienes todavía se califica despectivamente como «bandoleros».
A todos los republicanos combatientes que, forzados por una derrota militar, se vieron obligados a abandonar España y, pese a todas las dificultades, se mantuvieron en una obcecada lucha antifascista durante la Segunda Guerra Mundial, en la que alcanzarían los mayores triunfos militares como guerrilleros o encuadrados en los ejércitos aliados, en los que llegarían a ser admirados por sus compañeros de armas por su valor y determinación.
A todos los combatientes cuyo triste destino como prisioneros de guerra «apátridas» fue acabar en los campos de concentración y exterminio nazis, en donde sucumbieron la mayoría de ellos tras una heroica resistencia.
Y a los militares y guardias civiles de todo empleo y situación administrativa, algunos en las postrimerías de la dictadura y otros bien asentado el régimen constitucional, que asumieron con gran riesgo personal la responsabilidad de defender desde dentro de las FAS, como ciudadanos de uniforme, los valores democráticos frente al fascismo.
A todos ellos desea honrar la Asociación que me cabe el honor de presidir y manifestar públicamente nuestro firme compromiso de trabajar por preservar su memoria y por conseguir de esta sociedad el reconocimiento que merecen como ejemplares luchadores por la libertad y que han sido injustamente olvidados durante los 50 años de libertades democráticas formales.
Manuel Pardo de Donlebún Montesino, Capitán de Navío (Ret) de la Armada, Presidente de la Asociación por la Memoria Militar Democrática (AMMD).
Puedes leer más, sobre el acto «Militares demócratas españoles contra la dictadura franquista ¿50 años de libertad o de impunidad?«, en el siguiente enlace:
Puedes ver el vídeo del acto «Militares demócratas españoles contra la dictadura franquista ¿50 años de libertad o de impunidad?» en nuestro canal de Youtube o en el siguiente enlace:





